- Principio de la espera -
"Cuanto más tiempo lleva en una cola, más probabilidades hay de que se haya equivocado de ventanilla"
GOYA, LA SEGURIDAD LABORAL Y LA CARRERA DE FONDO
Este año se expone en Barcelona (formando parte de la exposición Goya: Luces y sombras) un lienzo que forma parte de la colección del Museo del Prado: El albañil herido. Como pueden apreciar en la reproducción, se ve a dos albañiles que trasladan a un compañero herido, posiblemente tras la caída de un andamio.
El cuadro, de 1786, es considerado como precursor de la “pintura social” y coopera con una política, progresista para su tiempo, de fomento y dignificación del trabajo en época de Carlos III. Esta política se tradujo en un real decreto que trataba los accidentes de trabajo en la construcción y habilitaba ayudas para los accidentados. El decreto exigía daños y perjuicios al maestro de obras en caso de accidente, establecía normas para la prudente elevación de andamios, amenazaba con cárcel y fuertes multas en caso de negligencia y señalaba ayudas económicas a los damnificados y a sus familias.
Estamos hablando de… ¡hace más de 226 años! Y ello me hace pensar en algunos voluntariosos técnicos de seguridad que, sintiéndose a veces poco apoyados por su entorno y con dificultades para disminuir la siniestralidad en sus empresas, caen en un cierto fatalismo, o impaciencia, o desánimo… ¡Craso error! La siniestralidad va disminuyendo año a año. Más lentamente de lo que desearíamos, sí, pero disminuyendo. Además, el magnífico cuadro nos recuerda una realidad que podríamos describir en términos deportivos. La seguridad laboral es una carrera de fondo, larga, en la que se avanza lenta pero inexorablemente. Y aún diría más: es una carrera de relevos. Ahora nos toca a nosotros, es nuestro turno. ¡Ánimo!


